Ataques de pánico: síntomas, evaluación y opciones de tratamiento

Los ataques de pánico son episodios repentinos de miedo intenso o malestar que pueden acompañarse de palpitaciones, falta de aire, opresión en el pecho, temblores, mareo, sudoración, hormigueo, escalofríos o sensación de perder el control. Pueden comenzar de manera inesperada y, aunque resultan muy alarmantes, una evaluación profesional ayuda a comprender lo que ocurre y a descartar otras causas médicas cuando corresponde.

Durante una crisis algunas personas sienten miedo a desmayarse, a “volverse locas” o a sufrir un problema cardíaco. Estos síntomas físicos son reales y pueden hacer que la persona quiera salir del lugar, pedir ayuda urgente o evitar situaciones que asocia con la crisis. Conocer el cuadro permite abordar tanto las sensaciones corporales como el temor anticipatorio que puede aparecer después.

Tener una crisis aislada no implica necesariamente un trastorno de pánico. Conviene consultar si los episodios se repiten, aparece preocupación persistente por nuevas crisis o se empiezan a evitar actividades, lugares, viajes o situaciones por miedo a que vuelva a ocurrir. También es importante evaluar si hay insomnio, consumo de estimulantes, estrés sostenido u otros síntomas de ansiedad que estén afectando la vida cotidiana.

La primera consulta permite revisar cómo comenzaron los episodios, con qué frecuencia aparecen, qué situaciones los desencadenan y qué impacto tienen en el trabajo, el descanso y los vínculos. Cuando se necesita, la evaluación también orienta sobre la conveniencia de descartar causas físicas o el uso de sustancias que puedan producir síntomas parecidos.

El abordaje se define de manera individual. Puede incluir psicoterapia basada en evidencia, estrategias para manejar los síntomas y reducir las conductas de evitación y, cuando corresponde, evaluación psiquiátrica y tratamiento farmacológico. El objetivo no es solo aliviar una crisis puntual, sino recuperar seguridad, autonomía y una rutina más tranquila.

La atención puede realizarse de modo presencial en Córdoba u online desde cualquier lugar de Argentina. Ante dolor intenso de pecho, desmayo, dificultad respiratoria marcada u otra urgencia médica, buscá atención de emergencia.

Solicitar un turno permite evaluar la situación y decidir un plan de acompañamiento adecuado.